- Nos dijeron: abandonen su libertad, tal vez por un tiempo, y a cambio les garantizamos su seguridad.
- Durante ese tiempo, y ante nuestra cómoda docilidad, privatizaron y se apropiaron de nuestra libertad, para después vendernos su seguridad.
- Despúes vimos que su seguridad era de pago y que no todos podíamos costearla. Así que pensamos en volver a hacer uso de nuestra antigua libertad.
- Pero ésta ya no existe, pues la desmantelaron quienes ahora nos dicen que no pueden garantizar nuestro bienestar.
- Ahora, sin libertad ni seguridad, arruinado física y moralmente, no me queda sino envidiar a los árabes o islandeses, que son capaces de plantar cara a unos gobernantes infames que nos prometieron una parcelita en el cielo y no era sino la estampita de toda la vida: ¡UN TIMO!
Insistir también es resistir. Estamos hartos de estar hartos; por eso, este es un blog de 'hartura'. Para los cabreados, para los desesperados, para los alterados, para los olvidados... Para todos ellos / nosotros, ablogados del diablo.
martes, 15 de marzo de 2011
Libertad y Seguridad
jueves, 10 de febrero de 2011
Corto con sentido
Es publicidad, sí, pero por qué hablar siempre de malos Ratos, de ruido de euros, de acéfalos legisladores, de López Euribor, de Hosni o Mubarak, de vidas sin sentido y de pijos consentidos... Es publicidad, sí, pero tiene... ¡4 Sentidos!
www.campofrioylos4sentidos.commartes, 8 de febrero de 2011
Harto de verdad...
De verdad: ¡Estoy harto de la verdad!
- De la verdad de los políticos, que insisten en hacerme creer que los intereses electorales del partido en cuestión coinciden plenamente con los míos... aunque me perjudiquen: bajándome el sueldo, quitándome el paro, alargándome la vida laboral para pagarme menos pensión, privatizando la seguridad social, prescribiendo los delitos de corrupción, incumpliendo la ley...
- De la verdad de los curas, ¡ni te cuento! Parece que sólo ellos tienen derecho a fornicar, con la venia... En realidad, lo único que hacen es joder
- De la verdad de los periodistas, que lo saben porque estaban allí. Inapelable.
- De la verdad de los banqueros, que no les queda más remedio (¡los pobres!) que esquilmarnos todo nuestro dinero para evitar que colapse su manera de ganar dinero, que no es otra que ganar dinero con nuestro dinero y para eso nos cobran nuestro dinero. (?)
- De la verdad de los médicos, que bajo la muletilla de "eso debe ser..." (un virus, por supuesto), te recetan la última oferta del laboratorio farmacéutico, que consideran que la salud y lo saludable es engancharse a sus productos
- De los especuladores, de alto y de bajo rango, que piensan que el interés desmedido es la verdadera misión en la vida, a costa de quien sea, a costa de lo que sea.
- De los "pobres" que han querido imitar a los poderosos y, en el proceso, vendieron su alma al primer diablo que les hizo una buena oferta por un alma que no tenían, pues no era requisito necesario para vivir en este mundo.
lunes, 17 de enero de 2011
jueves, 30 de diciembre de 2010
Ay, Democracia
Me gustas, Democracia, porque estás como ausente
con tu disfraz parlamentario,
con tus listas cerradas, tu Rey, tan prominente,
por no decir extraordinario,
tus escaños marcados a ocultas de la gente,
a la luz del lingote y del rosario.
(...)
Javier Krahe
con tu disfraz parlamentario,
con tus listas cerradas, tu Rey, tan prominente,
por no decir extraordinario,
tus escaños marcados a ocultas de la gente,
a la luz del lingote y del rosario.
(...)
Javier Krahe
martes, 23 de noviembre de 2010
SI ESTO ES UN PAÍS…
(Se questo è un paese)
RAZONES POR LAS QUE NO RENOVARÉ MI VOTO A J.L. RGUEZ. ZAPATERO
Por primera vez en mi historia democrática (iniciada en 1987), decidí renunciar a una dilatada militancia pro-abstencionista e involucrarme en el mundo del sufragio universal. Y para dicha puesta de largo, opté por hacerlo concediendo mi voto al candidato socialista D. José Luís Rodríguez Zapatero, aspirante a la reelección en los comicios electorales de marzo de 2008. Consideré que, habida cuenta de la herencia recibida del anterior gobierno, sobre todo en el plano ético, había que reforzar una apuesta que diera un paso más allá del economicismo más furibundo, de lo que Esperanza Aguirre denomina la “ortodoxia financiera”, de un mundo cada vez más despiadado, que se alimenta de la desgracia general para beneficio de cuatro privilegiados que hacen del té una fiesta.
De una manera escueta, y espero que didáctica, expongo los motivos por los cuales no volveré a depositar mi voto en una urna. Y no lo haré a favor de candidato alguno, sin temor a que me digan que la abstención favorece a la derecha: NO, el poder es de derechas, todos los poderosos son de derechas y gobiernan con y para la derecha, desde Dios hasta Rodríguez Zapatero, pasando por Barack Obama o Hugo Chávez.
Así que no volveré a votar a Rodríguez Zapatero…
- Por parecerse, cada vez más, a la peor versión del ex Presidente Felipe González e, incluso, a la versión original del ex Presidente José Mª Aznar
- Por ser cada vez más críptico en su aproximación a la mentira y por hacer de ésta un arma de difusión masiva
- Por rescatar un concepto atroz, que ya creíamos olvidado, como es el de ‘Razón de Estado’, auténtico motor del Terrorismo de Estado en cualquiera de sus múltiples variantes: ejecuciones, torturas, desmantelamiento de lo público, rescates bancarios con dinero público, justificación de crímenes de lesa humanidad…
- Por lo del Sahara y su pueril neutralidad basada en mercantiles intereses pseudos patrióticos (venta de armamento, fosfato, protección de cuatro empresas con intereses en Marruecos, PAC…)
- Por desmantelar lo poco que queda de Bienestar en nuestro territorio (¡esto no es un país!), pero mirando hacia Cuenca y diciendo que no
- Por desmantelar el sistema público, criminalizando al funcionariado como el mal mayor de un territorio desertizado
- Por hacernos creer que vivir cada vez peor es por nuestro bien: ¡todos felices en la gloria de Dios…!
- Por la constante subida de la tarifa eléctrica, bajo diferentes excusas, para único beneficio de unas empresas que, pase lo que pase, siempre ganan más y más, por menos y menos
- Por ser permisivos y condescendientes con uno de los principales sectores propiciadores de nuestra actual crisis: la banca. Ellos soportarán las pruebas de stress o de esfuerzo; nosotros, cada vez menos
Por todo ello, y probablemente por muchas más cosas que ahora no soy capaz de recordar, en las próximas convocatorias electorales –sean éstas locales, autonómicas o estatales– no asistiré a depositar mi voto, bajo ningún criterio, a ninguno de los partidos políticos que habitualmente concurren a las mismas. Ni mucho menos volveré a revalidar mi confianza hacia la figura del actual Presidente del Gobierno y más que posible candidato a la re-elección, José Luís Rodríguez Zapatero. La actual democracia no requiere de mi voto y el actual gobierno tampoco lo merece.
Dicho lo cual, y recordando al protagonista de El Show de Truman, “por si acaso no nos vemos, buenos días, buenas tardes y buenas noches”.
De una manera escueta, y espero que didáctica, expongo los motivos por los cuales no volveré a depositar mi voto en una urna. Y no lo haré a favor de candidato alguno, sin temor a que me digan que la abstención favorece a la derecha: NO, el poder es de derechas, todos los poderosos son de derechas y gobiernan con y para la derecha, desde Dios hasta Rodríguez Zapatero, pasando por Barack Obama o Hugo Chávez.
Así que no volveré a votar a Rodríguez Zapatero…
- Por parecerse, cada vez más, a la peor versión del ex Presidente Felipe González e, incluso, a la versión original del ex Presidente José Mª Aznar
- Por ser cada vez más críptico en su aproximación a la mentira y por hacer de ésta un arma de difusión masiva
- Por rescatar un concepto atroz, que ya creíamos olvidado, como es el de ‘Razón de Estado’, auténtico motor del Terrorismo de Estado en cualquiera de sus múltiples variantes: ejecuciones, torturas, desmantelamiento de lo público, rescates bancarios con dinero público, justificación de crímenes de lesa humanidad…
- Por lo del Sahara y su pueril neutralidad basada en mercantiles intereses pseudos patrióticos (venta de armamento, fosfato, protección de cuatro empresas con intereses en Marruecos, PAC…)
- Por desmantelar lo poco que queda de Bienestar en nuestro territorio (¡esto no es un país!), pero mirando hacia Cuenca y diciendo que no
- Por desmantelar el sistema público, criminalizando al funcionariado como el mal mayor de un territorio desertizado
- Por hacernos creer que vivir cada vez peor es por nuestro bien: ¡todos felices en la gloria de Dios…!
- Por la constante subida de la tarifa eléctrica, bajo diferentes excusas, para único beneficio de unas empresas que, pase lo que pase, siempre ganan más y más, por menos y menos
- Por ser permisivos y condescendientes con uno de los principales sectores propiciadores de nuestra actual crisis: la banca. Ellos soportarán las pruebas de stress o de esfuerzo; nosotros, cada vez menos
Por todo ello, y probablemente por muchas más cosas que ahora no soy capaz de recordar, en las próximas convocatorias electorales –sean éstas locales, autonómicas o estatales– no asistiré a depositar mi voto, bajo ningún criterio, a ninguno de los partidos políticos que habitualmente concurren a las mismas. Ni mucho menos volveré a revalidar mi confianza hacia la figura del actual Presidente del Gobierno y más que posible candidato a la re-elección, José Luís Rodríguez Zapatero. La actual democracia no requiere de mi voto y el actual gobierno tampoco lo merece.
Dicho lo cual, y recordando al protagonista de El Show de Truman, “por si acaso no nos vemos, buenos días, buenas tardes y buenas noches”.
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